abril 09, 2013

Duele como muerte lenta.

Y estaba gritando suplicando por ti, suplicando por un poco de tu atención, por un poco de tu amor, y tu no te dabas cuenta, no te dabas cuenta que te estaba necesitando, mi cuerpo te extrañaba, mi corazón te necesitaba y yo necesitaba un poco de ese amor que me dabas, de ese amor que me hacía tan feliz.  Suplicando, gritaba y lloraba. Me encerré junto a los demonios, y con mis últimas fuerzas solté todo. Suplique con cada palabra sin sentido que te quedaras, que vieras cuanto te necesito.  Siempre defendiendo tu postura, siempre echándome la culpa, fue el peso que me destruyo y me tiro abajo. Porque no me acostumbro a necesitarte, a extrañarte, a amarte cada día mucho más, a sentir que ya no estas cerca mío, sino que la vida te esta alejando. Pensaste y realizaste tus hipótesis con nuestras edades, dejaste caer nuestro amor y siempre te lo perdone, pero hoy ya duele cada día más.